BRASILEÑO APRENDIDO EN BRASIL
7c7c 31-07-2007 GTM 1 @ 17:55
La aprehensión en Corumbá (Brasil) del brasileño Sandro de Carvalho, prófugo de la justicia boliviana y acusado de estar implicado en el atentado que acabó con la vida de la fiscal Mónica von Borries, hace más de tres años, movilizó al fiscal del distrito, Jaime Soliz, y a otros dos representantes del Ministerio Público, que se trasladaron hasta esa población fronteriza para conocer la situación jurídica del extranjero y presentar la acusación por el delito de asesinato ante los tribunales de justicia de ese país.
Según la publicación del Jornal On Line Capital do Pantanal, Sandro de Carvalho (34) confesó ante los policías brasileños que él mató a la fiscal Mónica von Borries porque ella tenía encerrado a su hijo, de 4 años, en el baño mientras interrogaba a su mujer respecto a su presunta vinculación con el narcotráfico. “Yo coloqué la bomba en el vehículo y la activé con un celular, y explotó”, explicó el prófugo de la justicia boliviana. Similar versión fue difundida por la agencia de noticias EFE.
El fiscal Jaime Soliz manifestó que no será posible extraditar a Carvalho, pues la legislación de ese país establece que todo brasileño debe ser juzgado en su territorio. Pero sí es viable que se presenten las pruebas del delito cometido en Bolivia y que se lo procese por asesinato, cuya pena es de 30 años de prisión.
“Hoy vamos a entregar de manera directa a las autoridades judiciales brasileñas las evidencias que se acumularon durante el juicio. También lo haremos a través de la Cancillería y de la Corte Suprema de Justicia para asegurar que se cumplan los trámites legales”, explicó Jaime Soliz.
El fiscal de distrito dijo que se consiguió que el caso de Sandro de Carvalho sea transferido de la Policía Civil, donde iba a ser investigado por un simple delito de posesión ilegal de armas y explosivos, a la justicia federal. De igual manera, se informó de que fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad.
La Policía brasileña y la boliviana investigan cómo fue que obtuvo los 270 cartuchos de dinamita. Aunque él dijo que se lo dejaron en garantía porque prestó $us 1.000 a un boliviano que radica en Corumbá.
Los fiscales bolivianos Jaime Soliz, Joadel Bravo y Hugo Iquise constataron que Sandro de Carvalho no tiene antecedentes penales en su país, pero en Bolivia estuvo preso en tres ocasiones, por narcotráfico, atraco a mano armada y por la muerte de la fiscal Von Borries.
De Carvalho escapó en dos oportunidades de la cárcel de Palmasola. La última vez fue el 22 de septiembre de 2005, cuando fugaron, a bordo de un camión cargado con ladrillos, otros 27 reclusos, de los cuales al menos seis fueron abatidos a tiros.
El brasileño no será extraditado
Declaración. Cuando era trasladado a la cárcel de Corumbá, relató a los policías brasileños cómo fue que colocó la bomba en el vehículo de la fiscal y cómo la hizo explotar. Aseguró que lo hizo por venganza.
Delito simple. Fue detenido por posesión ilegal de armas y asociación delictuosa, pero con la acusación de los fiscales bolivianos, su situación jurídica cambió. Será juzgado por el delito de asesinato.
Preso. Fue aprehendido en posesión de 60 kilos de dinamita de fabricación boliviana (270 cartuchos), cien metros de mecha, un rifle con mira telescópica, una escopeta y seis celulares. Además, habían vestigios de cocaína.
Vínculos. La otra hipótesis, según fuentes consultadas por la agencia de noticias EFE, apunta a que el detenido habría cumplido el encargo de un grupo mafioso que opera en ambos lados de la frontera y estaría vinculado al llamado Primer Comando de la Capital (PCC), una banda de presos nacida en el estado de Sao Paulo.
Asesinato. La acusación más contundente es por el crimen contra la fiscal Mónica von Borries. Por este caso, el único condenado a 15 años de prisión es el brasileño Ricardo Borba Mesquita. Los demás, el español Francisco Javier Villanueva de Martino y el boliviano Tomás Freddy Hurtado, fueron absueltos por el Tribunal Cuarto de Sentencia y por la Corte Superior de Distrito. Aún falta la ratificación o revocatoria del fallo en la Corte Suprema.
Otros casos. Estuvo implicado en un atraco a una cooperativa en la población de San José de Chiquitos y en delitos de narcotráfico. Escapó dos veces de la cárcel de Palmasola junto a ‘los cachupines’.
El brasileño no será extraditado
La Constitución brasileña establece que ninguno de sus ciudadanos puede ser extraditado para ser juzgado fuera de su territorio. Pero a su vez, la justicia de Brasil es menos garantista que la boliviana, eso quiere decir que se allana la posibilidad de que Sandro de Carvalho sea condenado a 30 años de presidio por el delito de asesinato, comentó el fiscal de distrito, Jaime Soliz.
De Carvalho, considerado por la Fiscalía y la Policía como el estrecho colaborador del italiano Marco Marino Diodato, hacía un año que vivía en Corumbá (Brasil), en una casa situada cerca al aeropuerto de esa población, donde hallaron la dinamita, un rifle con mira telescópica y una escopeta.

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